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Análisis: The Legend Of Zelda: Wind Waker HD


El Retorno a lo conocido.

Son tiempos difíciles para las nuevas creaciones. Si hablamos de cine o de videojuegos, el negocio está bastante quemado: Vivimos en la época de las secuelas, las pre-cuelas, los spin-off, los remakes y los refritos en general.
No obstante -y casi con cuenta gotas- surgido de la nada y una vez cada mucho, aparece un grupo de genios que deciden tocarnos la fibra sensible y tirar del hilito que cuelga de nuestro sector de “buenos recuerdos” anclado en el cerebro.
Y son esa gente la que se encarga de renovar y crear una vez más un mundo que nos hizo soñar: Aquí y ahora hablamos de “Zelda The Windwaker HD”.

(Re) iniciando la aventura.

Como ya es cliché en el mundo de Zelda, nuestro héroe iniciará la aventura con lo puesto. Un Link (niño en este caso) se despertará un buen día rodeado de su mundo común y a raíz de un hecho inesperado, empezará su proceso hasta la cumbre de los héroes.
En Windwaker HD, este Link no es más que un crio que juguetea con su hermana. Un niño al que le hacen entrega de “las vestimentas del héroe del tiempo” porque ya se ha hecho un hombretón.

En un mundo inundado por el agua, Link se verá en la necesidad de rescatar a su hermana de un secuestro inesperado –como suelen ser los secuestros- y a bordo de un barco pirata comandado por una sospechosa pirata rubia llamada Tetra, iniciaremos la aventura náutica del “Héroe del tiempo”.

Para salvar a la hermana de Link (Abril) navegaremos hasta la isla Diablo, donde descubriremos que el malvado de la historia; Ganondorf anda tramando cosas más bien malvadas.

Y así de este modo, nos plantean un escenario que hasta la entrada del título por primera vez  en GameCube había sido algo impensable: Un “Hyrule” inundado por el agua, más parecido a un enorme océano en el que navegaremos a lomos del “Mascarón Rojo” (Aquel que será nuestro compañero de viaje) y viajaremos por un mundo “nuevo” pero muy familiar con un simple y claro objetivo: Vencer al mal y hacer reinar la paz una vez más.

El mundo, los objetos reinventados, el instrumento y la “campiña”.

The Legend Of Zelda WindWaker es un videojuego que bebe mucho de sus cercanos predecesores y principalmente de Ocarina of Time.
Como primera entrega que fue en GameCube de la saga Zelda se intentó crear algo nuevo basándose en algo querido. De esta manera, el juego mantiene objetos, acciones y lugares reseñablemente conocidos que hacen que una y otra vez pensemos aquello de “Eh, yo esto lo recuerdo del Ocarina”.

El mundo de WindWaker está basado principalmente en dos razas de la saga Zelda: Los Kokiri y los Zora. Los goron, por otro lado, no hacen (casi) presencia en todo el transcurso de la aventura. Queremos creer -y después de dejar claro en Majora’s Mask que no son muy fans del agua- que los Goron se deberion extinguir debido a su incompatibilidad con el elemento liquido predominante.

Link deberá hacer descubrir a los nuevos sabios su puesto en el mundo. Así, dos personajes que nos acompañarán durante algunas mazmorras serán los sucesores de los sabios Kokiri y Zora de antaño.

Por otro lado y en cuanto a lo que se refiere a los objetos, tendremos, como siempre, más artículos que el cinturón de Batman. Mientras que algunos elementos clásicos se mantienen tal y como los recordamos -el arco y el bumerang- reinventarán otros como la hoja Deku (Que nos permitirá planear y mantenernos en el aire con tal de llegar a lugares lejanos) o las botas de hierro (que en esta entrega servirán únicamente como peso extra.)

Un objeto que resulta muy curioso es una implementación a esta versión de Wii U. Unas botellas que nos da Tingle –el personajillo que quiere ser hada y nunca lo será- con las que podemos enviar mensajes al azar con otros jugadores simplemente dejándolas en el mar.

De todos modos, el diseño de estos objetos cambiará por completo a como los recordamos, adaptándose por completo al estilo de gráfico desenfadado y comic que se nos brinda durante esta aventura. Todos los objetos mantienen un atractivo redondeado y curioso que nos recuerda a cualquier diseño anime en estilo “Chivi”. El martillo, por ejemplo, es uno de los objetos que más llaman la atención, pasando a ser un palo estilizado decorado por un enrome hierro redondo envuelto en una especie de calavera: Todo un cambio del clásico Martillo Megatón.

Y si de objetos hablamos, no podemos olvidar “el instrumento”. Y entrecomillamos “el instrumento” porque propiamente dicho no formaría parte de los objetos que emiten sonidos. En Windwaker, Link olvidará las ocarinas, las flautas, las guitarras y hasta los tambores; porque Link, en este juego es el director de la orquesta: Link lleva una batuta.
Con ella, dirigirá, no solamente a los sabios –que son todos unos artistas- sino también la dirección del viento y los torbellinos del mar por el que navegamos.
Otro giro de tuerca para la clásica aventura: En los detalles están los cambios significativos.

También encontramos una diferencia considerable que puede llegar a enervar a algún que otro jugador impaciente. La clásica campiña se substituye (como comentaba antes) por un enorme mar y a la buena de Epona por Mascarón rojo.
Esto puede suponer un enfado para algunos, pues los viajes de isla a isla (Hasta que consigues encontrar la canción del torbellino) pueden resultar desquiciantes. Tal es la monotonía del agua que surcamos que más de una vez se maldecirá a las diosas por habernos equivocado de Isla al llegar o darnos cuenta de que nos falta algún objeto para proseguir en aquel lugar que tanto rato nos ha costado llegar. Aun así, podemos tomarnos esos largos viajes en barco como un pequeño respiro durante la aventura: Hay que tomarse la vida con filosofía.

Recuerdo con cariño cuando siendo solo unos niños en el colegio discutíamos lo mal que le sentaba a Link haberse convertido en lo que parecía un monigote de papel. Hoy en dia, y como el vino, este videojuego ha envejecido genial. Los gráficos al estilo comic son casi agradecidos en una época en la que el hiper realismo es el objetivo de la gran mayoría de compañías del sector. De hecho, y aunque a primera vista pueda rascar un poco el cambio, se agradece ver lo mismo de un modo distinto.

La calidad gráfica, y pese a reciclarse para su estado de Alta definición, hace honor a aquello que se decía: GameCube es un “consolón”.

Y prueba de ello es ver como un juego mejora de manera casi ilimitada al aplicar unos pocos filtros y un depurado en su acabado a escala estándar.
Windwaker es un claro ejemplo de juego mimado. De cómo un gran clásico puede perdurar por siempre y como un pequeño arreglo para estar al día puede conseguir que un juego de siempre se venda como uno nuevo sin problema alguno.

Definitivamente, The Legend Of Zelda WindWaker HD es un encanto para los ojos, un entretenimiento visual que rompe con lo actualmente establecido y pone las cosas claras y sobre la mesa. La banda sonora, aunque se mantenga completamente de la original, de nuevo nos sumerge en el gran mundo que creó Miyamoto en su día.
Y por si eso fuera poco, la adaptación del gamepad al juego es tan cómoda como agradable.

Los enemigos, el sistema de combate y la nueva agilidad de Link

Serán miles de veces las que patearemos culos en WindWaker, y uno de los puntos fuertes de estas peleas serán su sistema de combate y la rapidez de estas.

Los enemigos, que no serán de mucha variedad, se harán divertidos de eliminar. Empezando por simples Bokoblins (algo así como Goblins con mala leche) y pasando por Moblins (una especie de guiño a Ganon) hasta los Ferrus (Unos guerreros con armadura que recuerdan a los del Desierto Gerudo) y finalizando por los reinventados Stalfos, el sistema de combate con fijación hará que Link blanda la espada con salero y desparpajo. Movimientos rápidos aunque clásicos sumando unos mini quick time events que surgirán cuando el enemigo esté más indefenso harán de las luchas unos eventos que buscaremos sin pensarlo dos veces: El juego consigue hacer difícil evitar un enfrentamiento.

Los “Boss” finales mantienen su clásico encanto. Batallas que nos encantan revivir y que tienen su pequeño ritual marcarán los finales de mazmorra.
Los jugadores de Zelda estamos muy bien enseñados a buscar el punto donde tirar la flecha y luego ir a buscar el agujero donde poner la bomba para que el enemigo caiga y lo hartemos de espadazos, pero aquellos que iniciéis por primera vez un Zelda, os recomendamos que disfrutéis estas batallas finales.

Así pues, Link retoma su clásico estilo de lucha pero aplica mucha más agilidad que en sus antecesores de N64 (cosa que aumentará en las sagas que vinieron). El sistema de combate se disfrutará desde el minuto cero y se nos hace fácil y adictivo.

Conclusión

The Legend Of Zelda Windwaker HD es un título que hará las delicias de los que ya probamos el juego en su día y de los que nunca lo llegaron a probar. Puede también hacer mella en jugadores nuevos y hasta en jugadores casual. Con su larga duración, es un juego que se hace corto. Que se disfruta de todos los detalles que tiene y de cada uno de los rincones de su mundo. La conversión de su versión en GameCube está a la altura de los que busquen
re-jugarlo o de los que simplemente quieran coleccionarlo. Es un título must have sí o sí; aunque se tenga el original.

Puntuación

Gráficos 92%
Jugabilidad 95%
Sonido 93%
Duración 95%
Lo mejor y lo peor

Lo mejor: , Poder revivir el mundo de Windwaker de nuevo con un depurado digno de nuestros días. , Las batallas contra todos los enemigos: rápidas, divertidas y sin stop. , Lo bien implementado que está el Wiipad , El sistema de botellas que permite enviar mensajes a otros jugadores , La pedazo de banda sonora, a la altura de todos los Zelda. , La clásica interacción con el mundo: repleta de matices. Lo peor , Los eternos viajes en barca.

Puntuación 93% Imprescindible
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